El potencial creativo de los niños es indiscutible. ¿Qué pasa si diriges ese potencial a resolver problemas reales y complejos? Pues probablemente te reirás mucho, te sorprenderá y, muy probablemente, descubrirás un planteamiento innovador. Porque un niño no sólo será capaz de incluir en sus deducciones puntos de vista que los adultos habían ignorado, sino que contemplará como posibles soluciones alternativas que los más mayores no podemos ver debido a nuestros prejuicios, nuestra educación y los condicionamientos sociales adquiridos.

La mente de un niño es virgen en muchos aspectos, no hay tamaños, leyes de gravedad, texturas… no hay nada que no se pueda hacer. Porque los niños, como el resto de personas, no saben que algo no se puede hacer hasta que alguien les dice que es imposible. Y a los adultos nos lo han dicho muchas veces…

Esta Navidad pasaron por ValenciaLAB 40 mentes creativas de 5 a 11 años para resolver dos retos planteados por Chiquiemprendedores: hacer un reportaje de ValenciaLAB y construir la ciudad en la que les gustaría vivir.

El primero de los retos tenía como objetivo trabajar con los peques sus habilidades de comunicación. El resultado, niños y niñas luchando con su timidez y sus limitaciones comunicativas para conseguir aparecer en un contenido audiovisual para el que sobran las palabras: “El virus trabajitis en ValenciaLAB”:

Colabora: Diodo Media

En el segundo reto pusimos nuestro foco en la creatividad y la parte más “maker” de nuestros peques. Para ello contamos con la colaboración de la asociación “Makers UPV

La ciudad creada se llamaba “Turia”, se parece bastante a Valencia y está orientada a los niños:

“Los niños deben ir solos por la calle, así que no habrá ladrones y ningún coche que pueda atropellarnos. Para ello, hemos construido gigantes parkings a las afueras, y la gente se mueve en autobús eléctrico, bici, barcas por el río o andando”, nos contaba Fernando, de 8 años. Curiosamente, han recuperado el agua en el cauce del río.

Además, proponen nuevos usos a los edificios públicos: “Queremos que en el Ayuntamiento se pueda jugar y haya Chiquiemprendedores”, indicaba Sofía de 5 años, “y la pista de patinaje tiene que estar abierta todo el año”.

La participación ciudadana es algo a lo que daban mucha importancia, ya que consideraban “imprescindible hacer encuestas a todas las personas que viven en la ciudad”. Proponen un mayor uso de la playa, pero son sensibles a su situación y quieren que el agua esté más limpia, con papeleras que limpien el mar, un ayuntamiento donde los niños puedan jugar, energía sostenible y ni un solo coche dentro de la ciudad

Después de una fase creativa, se pusieron manos a la obra, y usando cartones, botellas de plástico, telas y mucha habilidad consiguieron validar sus ideas prototipando su ciudad en una maqueta de 80 metros cuadrados que estuvo expuesta en ValenciaLAB hasta el 8 de enero.

Aquí un video realizado con tres de los responsables de la construcción de la ciudad:

Medioambiente, participación ciudadana y mucha mayor disposición de la ciudad por parte de la ciudadanía son algunas de las soluciones propuestas por los niños y niñas de 5 a 11 años que han participado esta Navidad en los Retos de Chiquiemprendedores.

¿Seguimos lanzándoles retos?

www.chiquiemprendedores.es

 

Ana Carrau Mínguez, Fundadora & CEO en Chiquiemprendedores